lunes, 29 de junio de 2009

El mirador del rio



Cada uno tiene un rincón, un hueco dentro de su habitat donde olvidarse de todo y dedicarse a lo suyo, a lo que le gusta, a lo que le hace disfrutar de esos ratos de soledad necesarios para tomar un respiro y seguir con más fuerzas.

Veo con estupor y con cierto miedo como padre, como esos rincones, esos huecos donde olvidarse de todo se van convirtiendo en rincones con televisión, Wii, Play Station y cualquier otro elemento alienador y creador de autismo. Veo como vamos abandonando ciertas costumbres, que aunque antiguas no deberían estar pasadas de moda, pero lo estamos consiguiendo. La lectura está en peligro de extinción, la escritura es algo impensable por la mayoría de la sociedad.
No es algo que me invente, simplemente hay que leer por los foros, en el correo electrónico... se me pone la carne de gallina cada vez que veo como la gente que te rodea se olvida que todas las conjugaciones del verbo haber empiezan por 'h', que encima de la tecla Shift a la derecha del teclado existe una tecla que presionada antes de una vocal la tilda dulce y elegantemente, que existen pausas en el escrito como puntos, comas ... que antes de p o b va m en vez de n, que el uso de infinitivos como tiempos verbales es un error, juzgadlo por vosotros mismos. Quizás os parezca un quisquilloso, un repipi, un ... pero nos estamos empeñando en destrozar uno de los mayores legados que nos han dejado, nuestro idioma.

Como creo que no cambiaré esta nefasta tendencia, permitidme que coja un buen libro y me vaya a mi rincón, que aunque no es Lanzaroteño se hace llamar "El mirador del Río"

domingo, 28 de junio de 2009

50 minutos



Ayer estuve en el parque de atracciones, si a mi edad y disfrutando como un loco de todas y cada una de las atracciones en las que pude montarme. El caso es que ayer recibí una lección de las que no se olvidan.

Después de 50 interminables minutos de cola para montarme en una atracción llamada "los rápidos" donde lo más difícil es terminar seco, nos montamos junto con una pequeña familia compuesta de Madre, Hija e Hijo. Tras un recorrido de lo más divertido viendo como todos éramos víctimas de los enfurecidos remolinos de agua, de malvados chorros puestos a drede por la mente más calenturienta y de terroríficas cascadas de las que no conocen clase ni religión, llegamos al fin de la divertida aventura. Mis acompañantes y yo nos bajamos y nos percatamos que esa pequeña familia no se levantaba dispuesta a repetir la aventura. Fruto de la más intrepida imprudencia no se me ocurre otra cosa que preguntarle a la madre de los chicos que si se podía dar otra vuelta sin esperar cola. La respuesta, y aquí el por qué de esta historia, fue contundente: "mi hija tiene una minusvalía (señalando a una silla de ruedas que estaba aparcada a mi lado) y nos dejan esta cortesía para no tener que esperar cola" Con una sensación de tierra trágame, me di la vuelta pensando en lo afortunado que era por tener que esperar esa insufrible cola de 50 minutos.

Como alguien me ha preguntado que tiene que ver la imagen con el texto, es una muestra que el ser diferente no implica ser peor. Este arbolito era diferente a todos los que había en el parque. Todos verdes, grandes, robustos, dando la sensación que aguantarían un terremoto. Entre ellos este frágil y débil arbusto, pero con una belleza tal que hacía sombra a sus hercúleos vecinos.

sábado, 27 de junio de 2009

Senda



Me gustaría pensar que controlo mi vida, que consigo planear donde acabar después de recorrer largos caminos, que soy yo quien decide por donde ir y hasta donde llegar, pero a la vez sería una tarea tortuosa. Aunque es cierto que tomamos decisiones, y que esa toma de decisiones inciden en gran medida en nuestras metas, no es menos cierto que los imponderables tienen gran repercusión en cada uno de esos caminos que debemos recorrer y en su destino.

Esta reflexión, que a priori os puede resultar negativista, no es más que uno de los principios de la felicidad... de mi felicidad. Podemos mortificarnos en vida buscando el mejor camino con el mejor destino, o podemos entender que nuestras decisiones deciden pequeños ramales, pequeñas desviaciones de ese camino que nos toca vivir. Si eliges esta segunda opción y logras acertar en esos pequeños ramales, no tienes más que...

...subirte y disfrutar del viaje...

jueves, 25 de junio de 2009

Contrastes



El Rojo y el Negro es uno de los contrastes más impactantes y más buscado en artes plásticas, en decoración, en diseño y como no, en fotografía.
El rojo es fuego, es pasión es fuerza, mientras que el negro es tranquilidad, descanso, serenidad y por qué no, también tristeza.
Este mestizaje, este Ying y su Yang, transmite una mezcla de fuerza contenida difícilmente alcanzable con otros colores.
La naturaleza te regala imágenes como ésta. No está buscada, simplemente está encontrada. Quizás no esté en foco, quizás la luz hace sombras y efectos raros, quizás esté saturada de color, o desaturada según para quién, quizás otro encuadre daría otro punto de vista ¿mejor? no lo sé. Pero todo esto no me importa, la técnica se aprende y se mejora, pero hoy me voy contento a la cama por haber conseguido hacer sonreir a una amiga al regalarle por su cumpleaños esta flor.

Los cambios de la vida


Recuerdo como si fuera ayer momentos de niñez, de adolescencia, de tiempos pasados, y a la vez sería incapaz de reconocerme en ninguno de ellos.

La vida cambia, te cambia, cambian tus circunstancias y lo que te rodea. Hace apenas 10 años, cuando ni tan siquiera tenía pareja fija, y la definición de la palabra amor pasaba por una noche de copas y algo más en casa de una desconocida, me habría parecido increíble pensar en lo que hoy es mi presente y mi realidad. Al igual que ese veinteañero sin rumbo fijo, imagino a esas personas que por distintas circunstancias se quedan solas y son incapaces de descubrir los giros que te dará la vida.

Hace tiempo leí, no se donde, una cita que encaja perfectamente con esta reflexión:

"Recuerda el pasado, vive el presente y sueña el futuro"




miércoles, 24 de junio de 2009

El inicio

Vivimos un mundo de sensaciones en el que a veces perdemos el rumbo y no le damos importancia a las cosas realmente importantes de la vida.

Mi nombre es Carlos, vivo en Madrid, y me siento orgulloso de poder decir que mi vida es feliz.

Siempre me ha gustado las sensaciones y la belleza plástica, pero fue a raíz de tener mi primera Réflex Digital, hace ya 3 años, que empecé a sentir especial predilección por la fotografía. Comencé a recrearme con fotografías que transmiten mensajes dificiles de expresar con palabras. He empezado a descubrir que delante de tí hay cientos, miles de imágenes cargadas de sensaciones que el día a día, el estrés y las obligaciones nos impiden descubrirlas. Si consigues abstraerte y bajarte de este movido y ajetreado mundo y te paras a contemplar cuanto te rodea, descubrirás con asombro que esto que te cuento se queda corto. Las risas de unos niños jugando, el semblante de un anciano en un banco viendo la vida pasar, el correr de un agua en una incansable fuente, el ajetreado subsistir de un pájaro de ciudad, una sonrisa cautiva de un desconocido... podría seguir numerando, pero no encontraría fin.

Espero a lo largo de la vida de este blog poder expresaros con imágenes acompañadas de palabras estos sentimientos que día a día me cautivan, me enriquecen, me entristecen, me enorgullecen... y así un sinfín de sensaciones.

Gracias por leer hasta aquí, y bienvenido a esta nueva andadura.