jueves, 25 de junio de 2009

Contrastes



El Rojo y el Negro es uno de los contrastes más impactantes y más buscado en artes plásticas, en decoración, en diseño y como no, en fotografía.
El rojo es fuego, es pasión es fuerza, mientras que el negro es tranquilidad, descanso, serenidad y por qué no, también tristeza.
Este mestizaje, este Ying y su Yang, transmite una mezcla de fuerza contenida difícilmente alcanzable con otros colores.
La naturaleza te regala imágenes como ésta. No está buscada, simplemente está encontrada. Quizás no esté en foco, quizás la luz hace sombras y efectos raros, quizás esté saturada de color, o desaturada según para quién, quizás otro encuadre daría otro punto de vista ¿mejor? no lo sé. Pero todo esto no me importa, la técnica se aprende y se mejora, pero hoy me voy contento a la cama por haber conseguido hacer sonreir a una amiga al regalarle por su cumpleaños esta flor.

4 comentarios:

  1. La naturaleza, además de todo lo que has referido, nos regala también Personas como tú; personas francas, intuitivas y, presiento, vehementes. Me gusta la pasión en la vida, en lo que uno emprende, en lo que siente. Eres uno de aquellos hallazgos que uno desea conservar y disfrutar. Este blog, con tus miradas y tus palabras, es todo un regalo.
    Suerte y gracias :-).
    Un abrazo.

    Pd. La foto, preciosa y esa luna, toda una promesa.

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  2. Muchas gracias Cris por tus palabras. Has conseguido sacarme los colores. Ahora queda que tu nos sigas ilustrando y enseñando con tus magníficas reflexiones y des continuidad a la novela escrita e ilustrada "Pertur, tras la mirilla".

    Un beso enorme.

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  3. El mal de Stendhal se produce,al ver esta foto, que te autocriticas tan injustamente. Por cierto, escribió Rojo y Negro, que coincidencia. Algo tendrá la foto y tus palabras cuando has conseguido sacar de su letargo a Cris.

    Un abrazo para ambos.

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  4. Arturo, esta vez te has pasado, la falta de objetividad se ve a la legua, pero sigo agradeciéndote tus palabras. Más quisiera yo que algo de mi "obra" tuviera una ínfima parte de la belleza del renacimiento italiano, motivo de los vértigos de Stendhal.

    Curiosamente, aunque está definido en Psiquiatría este mal como la sensación de vértigo y desvanecimiento por la contemplación excesiva de belleza en las obras de arte, y como sabes que siempre busco un principio científico a las cosas que suceden, existen corrientes que tildan el mal de Stendhal a vértigos y mareos producidos por problemas cervicales al admirar durante demasiado tiempo los impresionantes frescos y la tremenda arquitectura del renacimiento italiano. Me decanto más por esta segunda visión por dos motivos, el científico, y por qué la belleza no puede causar ningún mal y menos en su máxima expresión.

    Un fuerte abrazo y disculpame el rollo.

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