lunes, 6 de julio de 2009

Hastío estival



Madrid, Julio '09, el calor penetra por cada rendija que algún temerario ha osado dejar abierta en alguna ventana. Son esos momentos donde el simple hecho de pensar en recorrer doscientos metros pasadas las 13:00 horas por alguna de las alquitranadas calles, te genera unos sudores y una especie de hastío que te hacen desfallecer.

Búsqueda incansable de un split de aire acondicionado donde refrescar los hilos de sudor que resbalan por el rostro.

Es lunes, esa sensación de la fresquita piscina por todo el cuerpo disfrutada el fin de semana, queda olvidada de la memoria mientras intento aflojar mi corbata. La sociedad está loca. Somos una especie masoquista. El uso de camisa de manga larga, traje y corbata en días como éste debería ser catalogado como una filia digna de análisis.

Camino de vuelta, no sin antes hacer un último recado. Mis pies cansados recorren una calle cualquiera, y noto como algo viscoso se queda pegado a mis pies... ¡maldición!, es el asfalto que al contacto con mis suelas generan una especie de hilillos como el pisar de un chicle. Cualquiera que haya estado en Madrid en verano sabrá que tenemos dos focos de calor, el del sol y el del asfalto, y la mezcla de ambos es algo realmente infernal.

Por fin de vuelta a casa. Voy a subir la demanda electrica con el aire acondicionado de mi hogar. ¡A freir morcillas el cambio climático y la eficiencia energética! Ya salvaré el mundo otro día.

Quedo con mi familia en un parque y de repente se presenta ante mi el oasis deseado durante todo el día. ¿Por qué no será éste mi lugar de trabajo estival? si me contento con poco... un simple banco donde poder sentarme con el fresquito en los pies...

6 comentarios:

  1. Sencillamente magistral, conjunción de foto y texto. La descripción de la rustidera que es Madrid, sólo aquellos que la sufren pueden comprenderla en su total magnitud.

    ResponderEliminar
  2. Gracias Arturo.

    Es gratificante pensar que al menos tengo un lector habitual, jajajaja. Aunque sea casi por imposición.

    Fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  3. Me uno al calificativo de Arturo. Creo comprender de primera mano semejantes sensaciones. Lleida es otro horno y mis traslados a pié dan fé de ello. Me libro, eso sí, de corbatas y mangas largas; eso tendría que estar prohibido en la misma Constitución por el bien de todos.
    Feliz y fresquita jornada :-).

    ResponderEliminar
  4. Flojo, que eres "mu" flojo.
    Podías poner de vez en cuando una mala foto y un comentario mediocre, para que mis complejos no aumentaran, mala persona. jajaja

    Estás nominado.

    ResponderEliminar
  5. Cristina y Suso: GRACIAS otra vez más (no me cansaré de daros las gracias por vuestras y comentarios.

    Cristina: Creo que comparar "la caló" de Madrid con el clima de Lérida es un tanto osado por tu parte. Estás invitada cuando quieras a disfrutar de unos días en Madrid, con el compromiso por tu parte de darte todos los días una vueltecita de... ¿1 hora? por el madrid alquitranado, vease Gran Vía, Alcalá, Goya, Velázquez.... y "aluego" me cuentas ;P

    Suso, todo es ponerse. A tí también te hago una invitación. Crea un blog con el reto y compromiso que tu mismo te marques. Te garantizo que despeja la mente y te "obliga" a crear y desarrollar facetas que crees apagadas. Tengo el firme convencimiento que tienes MUCHO que mostrarnos.

    Besos y abrazos,

    Carlos

    ResponderEliminar
  6. Carlos, ya he hecho eso en alguna ocasión y no he notado gran diferencia con Lleida, por eso lo comento. Aún tendrá razón Suso.....jajajajajaj.
    Eso, eso!! Suso!! queremos un blog tuyo!!.

    Besos para ambos.

    ResponderEliminar