miércoles, 15 de julio de 2009

To be or not to be



En un cruce de entradas entre Cristina, Arturo y Emi, donde dábamos nuestra visión personal de la necesidad de altos en el camino, y de si esas paradas había que buscarlas o crearlas, se me ocurrió abrir esta entrada.

Cris y Emi comentaban la necesidad de saber decir "NO" a situaciones de compromiso, de nula necesidad, de falta de ganas. No les quito ni pizca de razón, de hecho comparto todos y cada uno de esos pensamientos, pero si que quiero matizar.

No es lo mismo encontrarse un "NO" seco, frío, de esos que te dejan con la sensación de falta de información injustificada, que un "NO" cálido, justificado, cercano, de esos que te dejan las ideas claras y sin capacidad para insistir. Es el mismo stop, la misma parada, pero en una es por imposición no documentada, y en otra queda claro que tras la señal hay un cruce y por eso hay que pararse.

Normalmente pecamos por irnos a los extremos. Pasamos de aceptar todo por no saber decir "NO", a negar insistentemente todo con cara de pocos amigos, pensando "que feliz soy que ya se decir NO"

Aquí es donde entra en juego la asertividad. Hasta hace relativamente poco desconocía el significado de esta extraña pero familiar palabra. Pero desde que la he descubierto, intento cada día ponerla en práctica en todos los campos de la vida si se da la situación.

La RAE no recoge la definición (ya sabemos la lentitud en el avance del léxico), y asertivo, lo define como afirmativo, cosa que no es cierta... señor de la 'A', reivindico la necesidad de que busquen un significado acertado a la palabra asertividad y por consiguiente asertivo. Pero Wikipedia si que lo recoge:

"Como estrategia y estilo de comunicación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad (o no-asertividad). Suele definirse como un comportamiento comunicacional maduro en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que expresa sus convicciones y defiende sus derechos.

Es una forma de expresión consciente, congruente, clara, directa y equilibrada, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos derechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, en lugar de la emocionalidad limitante típica de la ansiedad, la culpa o la rabia.
"

No seamos fatuos y defendamos nuestras posturas, pero no con un "NO", sino con respuestas convincentes, claras y no agresivas. No escurramos el bulto y no busquemos justificaciones ficticias, meteremos la pata con casi total seguridad. Pero sobre todo no nos dejemos llevar a situaciones no deseadas, eso si que es un error...

3 comentarios:

  1. Lo que nos diferencia de los animales es: la palabra.

    Usarla para la resolución de conflictos, sin agredir ni ser agredido, mejora la vida.

    No puedo estar más de acuerdo con tus afirmaciones. Empiezo a preocuparme. Jajaja
    Un abrazo.

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  2. Queridos, la palabra es fundamental pero las formas lo son aún más como bien apunta Carlos (no sé que me pasa ultimamente que estoy muy en "forma", yo también voy a preocuparme :-) ).
    Muy bien explicado, Carlos y, desde hoy, voy a intentar no salirme de ese camino "asertivo"; sería lo justo, tanto para mi como para los demás.
    Besos, muchos.

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  3. Querido Arturo, a mi también me preocupa ese conformismo de tu parte hacia mi postura... me lo tendré que mirar ;-P

    Cristina, lo formal no implica servidumbre, podemos expresar nuestros deseos desde el máximo respeto, sin anteponer ni ridiculizar los deseos del "otro". Creo que esa es la clave. La empatía es necesaria, ser empáticos ayuda a analizar las otras posturas, pero sin dejarse llevar por los deseos de otros y manteniendo siempre (que se pueda, lógicamente) nuestra voluntad y deseo de algo o por algo.

    Abrazos y besos

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