domingo, 12 de julio de 2009

Un alto en el camino




Últimamente tengo la sensación de que vivimos la vida como si se tratara de un interminable sprint, sin darnos cuenta que se trata de una carrera de fondo.

Hoy estaba tirado en el césped de la piscina, boca arriba, con los ojos semicerrados por el sopor de una tarde de verano. Cuando estaba a punto de caer en los brazos de Morfeo y dejarme llevar al más dulce de los sueños, noto como un terremoto de dos años y medio se abalanza encima mío, sin la más mínima preocupación por los daños que pueden ocasionar quince kilos de caída en mi maltrecho cuerpo. Tras oir la voz que hace que se me caiga la baba día si, día también, con su lengua de trapo imitando el cabalgar y relinchar de un caballo a la par que saltaba encima de mi supercuidada barriga, me agarra de la mano y me pide que nos bañemos juntos.

Os puedo jurar y requetejurar que disfruto de cada minuto con mi enano, que hago el idiota dejando atrás cualquier clase de pudor, esté donde esté. Pero en ese momento, sólo en ese momento, me habría gustado estar en una isla desierta, en un lugar inalcanzable para ninguna especie animal, en ese lugar donde poder desaparecer sin miedo a ser molestado del maravilloso sueño al que me iba a dejar caer.

Cuando ya he sido consciente de la situación me he dado cuenta del sprint constante al que estamos sometidos. Era domingo, y estaba más cansado que el viernes. ¿Pero no habían inventado los fines de semana para descansar?

Necesitamos altos en el camino en esa carrera de fondo. Altos en el camino donde descansar para poder afrontar cada etapa con más fuerza que la anterior.

Hoy no pude estar al cien por ciento con mi hijo debido a no haber sabido aprovechar alguno de los altos, de los descansos, de las paradas... y el día ya pasó.

7 comentarios:

  1. A veces esperamos que la vida, el día a día, nos proporcione ese alto en el camino pero no llegará de sus manos sino de las nuestras.
    Carlos, al iniciar mi respuesta veo que lo voy a convertir en un post.
    Con tu permiso, te enlazo de nuevo.
    Besos y a descansar :-)

    ResponderEliminar
  2. Cris, me voy corriendo a tu blog a descubrir tus reflexiones.

    Mil besos,

    ResponderEliminar
  3. Hola Carlos. Vengo "redirigida" desde la última entrada de Occulus Habilis. Resulta curioso cómo cada etapa de la vida nos va aportando novedades y riquezas que compensan las pérdidas de la etapa anterior. Las energías de la primera juventud que nos permitían pasar la noche sin dormir para luego irnos a trabajar, sin solución de continuidad, dan paso al deseo de tranquilidad y relajación de la madurez. Disfrutar de todas las etapas y todos los cambios es sin duda un signo de que la felicidad, como bien dice Marié, otra bloggera-amiga, va por dentro.

    Un placer leer esta entrada y felicidades por el blog.

    ResponderEliminar
  4. Querida Emi, digo querida porque desde la lejanía sigo tu blog con cierta asiduidad pero sin el valor suficiente como para hacerme notar con algún comentario.

    No puedo estar más de acuerdo con tus palabras sobre las etapas. Las etapas comienzan de un día para otro sin solaparse con la anterior, pero no somos capaces de darnos cuenta cuando acaba una para dar comienzo otra. Lo que si es cierto es que hay que vivirlas con la intensidad que cada una merece. En otra entrada ya puse una frase que me pareció muy buena, por supuesto no es mía, sino no sería buena... Vive el presente, recuerda el pasado y sueña el futuro.

    Espero que aquí te sientas como en tu propia casa, con la libertad de opinar y corregirme con cuanto consideres... si me das permiso yo haré lo oportuno en tu blog.

    Un beso muy grande y bienvenida,

    Carlos

    ResponderEliminar
  5. Llevo un tiempo buscando la parada... pero no encuentro ninguna...

    ResponderEliminar
  6. Julen, haz caso a Cristina... no la busques, créala.

    Fuerte abrazo,

    Carlos

    ResponderEliminar
  7. vaya!
    bueno, soy realmente nueva en lo que a escritos se refiere....
    es decir, escribo pero son textos.. no muy profesionales aún;
    me gusta mucho la forma como haces de un momento cotidiano, un instante de reflexión profunda
    & lo plasmas aqui de esa manera.
    Espero algún dia hallar el modo de volver palabras el oceáno de pensamientos que se agita en mi mente. Muy buen texto =)
    salu2!
    mi blog ^^
    http://secretmonde.blogspot.com/

    ResponderEliminar