sábado, 31 de octubre de 2009

Halloween



Cuando los celtas celebreban su fiesta de Samhain no se imaginaban lo que en el futuro se convertiría ese ritual. Samhain era una fiesta pagana para celebrar el fin del verano y el inicio de la temporada oscura. Con la conquista del Imperio Romano, el Samhain se unió a la fiesta de la cosecha de los romanos en honor a Pomona, diosa de los árboles frutales. Con la llegada del Cristianismo, y la preocupación de la iglesia por las celebraciones paganas y politeistas, el Papa Gregorio III trasladó la fiesta de Todos los Santos del 13 de Mayo al 1 de Noviembre, y posteriormente el Papa Gregorio IV dió caracter de Universal al homenaje a los difuntos.

La cultura inglesa adoptó como All Hallow's Eve (Vigilia de Todos los Santos) a la víspera de la fiesta para preparación de la misma. La deformación en el lenguaje, todos conocemos a los yankees y su gusto por ello, convirtió este término en lo que hoy conocemos como Halloween.

Los Irlandeses tenían como suya la leyenda de Jack "el tacaño", un granjero malo como un demonio, que engañó hasta al propio satanás pactando con él que nunca le reclamaría para la eternidad en el averno. Cuando Jack el tacaño murió no se le abrieron las puertas del cielo por lo malo que había sido en vida, y en el infierno no se le admitía por el trato firmado con el diablo. Se le condenó a deambular entre la luz y la sombra con un carbón incandescente dentro de un nabo hueco para hacer las funciones de tenue lámpara. De ahí Jack "el tacaño" pasó a llamarse Jack el de la lámpara (Jack O'Lantern). Debido a la dificultad de vaciar nabos, frente a la facilidad de vaciar calabazas, se sustituyó la pequeña y blanca hortaliza por su prima más grande y anaranjada, apodando el nombre de Jack O'Lantern a las calabazas huecas con forma de fantasma creadas con el único fin de asustar al verdadero Jack para que no visite, en su deambular fantasmagórico, las casas con el famoso "truco o trato" (Trick or treat). Este Trick or Treat, según la leyenda, se trataba de horribles visitas por parte del famoso Jack a las casas. Si se llegaba a un acuerdo (Treat) normalmente económico, Jack no realizaría un truco (Trick) consistente en la maldición de esa casa con llamadas a la muerte, bien de personas, de los animales, o de las cosechas.

Fueron los irlandeses los que llevaron a EEUU la antigua fiesta de Samhain mezclada por los romanos con la Fiesta de la Cosecha, convertida al cristianismo como Fiesta de Todos los Santos, arrastrada por los ingleses a su vigilia, y tintada de leyenda por los Irlandeses, ahí es nada.

La realidad es que esta fiesta pagana-laica-religiosa-leyendística, se ha convertido en uno de los productos marketinianos más importantes en el mundo. Entre el consumismo exacerbado de yankees y el marketing televisivo y cineasta, es raro encontrar lugar del mundo donde no existan mocosos, que disfrazados de horribles monstruos, o de terrorificas brujas,  llamen a tu timbre para gritarte "Trick or Treat"... "Truco o Trato"... donde solo existen dos alternativas, o les das dulces y caramelos, o te gastarán una ligera bromita en forma de huevo reventado contra tu puerta.

Así las cosas, ¡Feliz Samhain!!!!, o ¡Feliz Fiesta de la Cosecha!!!!, o ¡Feliz víspera de Todos los Santos!!!!, o que remedio.... ¡Feliz Halloween!!!


viernes, 30 de octubre de 2009

Low Cost. Dedicado a mi buen amigo Aitor




Ya he comentado en alguna ocasión como valoro ese valor -valga la redundancia- que nos impulsa a hacer determinadas "locuras" que si fuesen fruto de la meditación nunca verían la luz.

Mi buen amigo Aitor, pollito para los amigos, se dejó llevar, enloqueció, y además de que nunca se arrepentirá de la decisión, recordará siempre los momentos vividos. Lleva semanas recorriendo el mundo, se planteó salir por el este para regresar por el oeste. Sólo, con apenas unos cuantos enseres con los que cargar, unas buenas sandalias como bien describe en sus aventuras y una cámara de fotos con la que inmortalizar esa ínfima parte que sus retinas contemplan a diario, se embarcó en una envidiable travesía.

Querido pollo, gracias por abrirnos esa ventanita online por la que poder asomarnos para ser parte de tus ojos. Y mil gracias por tener el detalle de acordarte de los menos valientes que por aquí nos quedamos. Nunca me pude imaginar que semanas antes de tu andandura, cuando me llamaste para conseguirte una cámara buena a buen precio, fuese ésta la que te iba a ayudar a inmortalizar los momentos de esta loca locura digna de elogio.

Cada línea que leo de tu blog genera una mezcla de envidia (de la mala, de la cochina) y de alegría, que hace que no pueda parar de leer hasta acabar los capítulos que nos llegan con cuentagotas.

Mil gracias y un abrazo enorme.

lunes, 12 de octubre de 2009

Adios José




Querido José,

No se me olvidará jamás tu cara en "La Camocha" cuando tras pedir nuestra ronda de cervezas y sidra, el camarero nos trajo de aperitivo unos "bollus preñaus" y un poco de tortilla paisana. Sólo acertastes a decir "nosotros no hemos pedido esto". El camarero alucinaba, ¿como iba a saber él que en Bilbao no se estila poner una tapa para pasar el trago?. Cada vez que nos juntábamos me recordabas que la próxima vez que vinieras a Madrid iríamos a La Camocha.

Tampoco olvidaré nuestras incursiones nocturnas en los huertos de los vecinos de Ciriñuela para llenar una buena bolsa de pimientos. Yo me limitaba a coger los que notaba gordos, pero tu no, tu elegías sólo los picantes. Aún ahora, después de varios años me pregunto como eras capaz de reconocer en la oscuridad los picantes. Me acuerdo que quisimos dar la sorpresa al día siguiente mezclando picantes y dulces, pero nos pillaron. El vapor de los pimientos al hacerse en la sartén fue como una nube de gas lacrimógeno. Tuvimos que evacuar la casa. Hay que joderse como picaban los desgraciados, y tu aguantaste estoicamente comiendo esas guindillas del diablo.

Te echaré de menos, y también echaré de menos esos momentos que luego recordábamos junto a una buena botella de orujo.

Vayas donde vayas, estés donde estés... buen viaje.