lunes, 12 de octubre de 2009

Adios José




Querido José,

No se me olvidará jamás tu cara en "La Camocha" cuando tras pedir nuestra ronda de cervezas y sidra, el camarero nos trajo de aperitivo unos "bollus preñaus" y un poco de tortilla paisana. Sólo acertastes a decir "nosotros no hemos pedido esto". El camarero alucinaba, ¿como iba a saber él que en Bilbao no se estila poner una tapa para pasar el trago?. Cada vez que nos juntábamos me recordabas que la próxima vez que vinieras a Madrid iríamos a La Camocha.

Tampoco olvidaré nuestras incursiones nocturnas en los huertos de los vecinos de Ciriñuela para llenar una buena bolsa de pimientos. Yo me limitaba a coger los que notaba gordos, pero tu no, tu elegías sólo los picantes. Aún ahora, después de varios años me pregunto como eras capaz de reconocer en la oscuridad los picantes. Me acuerdo que quisimos dar la sorpresa al día siguiente mezclando picantes y dulces, pero nos pillaron. El vapor de los pimientos al hacerse en la sartén fue como una nube de gas lacrimógeno. Tuvimos que evacuar la casa. Hay que joderse como picaban los desgraciados, y tu aguantaste estoicamente comiendo esas guindillas del diablo.

Te echaré de menos, y también echaré de menos esos momentos que luego recordábamos junto a una buena botella de orujo.

Vayas donde vayas, estés donde estés... buen viaje.

6 comentarios:

  1. Querido Carlos, como dice Serrat.
    De vez en cuando la vida
    nos gasta una broma
    y nos despertamos
    sin saber qué pasa,
    chupando un palo sentados
    sobre una calabaza.

    Fuerte Abrazo amigo y un Beso para Ana.

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  2. Eso de tener que despedirse de un amigo es muy jorobado, pero, ser capaz de hacerlo como tú lo has hecho es una prueba de que nadie se va definitivamente, al menos hasta que los recuerdos desaparezcan con nosotros.

    Últimamente -será por mi edad-, empiezo a perder a seres que quise o quiero. Seres cercanos con los que compartía algo que nadie más que yo compartió con ellos. Cuando eso ocurre, siempre pienso que el que se va no lo pasa mal. Y me sierve de consuelo.

    Un beso.

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  3. Buen viaje,compañero José.Buen viaje.

    Descansa en Paz.

    Un Maquinista de trens ,desde el Sur

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  4. Una despedida que engrandece al que se fue y a al que le despide.
    Un abrazo.

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  5. Gracias a todos por vuestras palabras. La verdad es que nunca es fácil despedir a alguien, pero pienso que si no somos capaces de aceptar la muerte como parte de la vida, no seremos capaces de remontar ese duro traspiés de humor negro que nos juega la vida.

    Me llamaréis rarito, pero en cierto modo envidio a los yankees por su manera de "celebrar" un momento tan duro. Me parece una mejor despedida una "fiesta" donde se recuerden los buenos momentos, que nuestro tétrico ritual.

    Gracias de verdad

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  6. Estoy de acuerdo contigo, Carlos. De rarito nada. Es más, un famoso profesor universitario, sabedor de su próxima muerte, pidió que el funeral se lo hicieran en vida. Eso quisiera yo, juntarme con los amigos y familiares para que me dijeran esas cosas lindas que nos da vergüenza decir en vida.

    Un beso.

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